Reloj de órganos
Breve descripción
En el reloj de órganos se representa el ritmo diario (cada meridiano es atravesado por el Qi durante dos horas al día), las relaciones con los elementos, la estación del año, los meridianos correspondientes con los grupos de órganos/funciones, así como sus correspondencias. Las desarmonías relacionadas con una hora del día pueden detectarse fácilmente. Las desarmonías, por ejemplo, relacionadas con una hora del día - el meridiano del hígado tiene su energía más intensa entre la 1:00 y las 3:00 - pueden leerse bien. Si en este período de tiempo se producen, por ejemplo, trastornos del sueño, la relación con el hígado - meridiano/órgano y también con el meridiano/órgano acoplado, en este caso la vesícula biliar, puede leerse bien.
Origen y principio
El principio del reloj de órganos procede de la Medicina Tradicional China (MTC). En ella se asume un ciclo energético en el cuerpo humano que transcurre exactamente igual cada día y se extiende por todo el sistema orgánico humano. Por tanto, el reloj de órganos funciona bajo la suposición de que cada órgano tiene los llamados tiempos mínimos y máximos en este ciclo energético.
Meridianos y reloj de órganos
Según la doctrina de la MTC, el cuerpo está recorrido por los llamados meridianos, cada uno de los cuales está asignado a un órgano. Así, hay doce meridianos principales en el cuerpo humano. Estos meridianos transportan la energía vital Qi. Para sanar y mantenerse sano, es importante que el flujo de Qi sea suficiente. Si no fluye suficiente energía vital a través de los meridianos, es decir, si no es posible un flujo armonioso de Qi, pueden producirse daños en los órganos correspondientes.
Aplicación, biometraje y ciclo energético
El reloj de órganos comienza a las 3 de la mañana con el tiempo máximo del pulmón, y los tiempos máximos de los demás órganos le siguen con dos horas de diferencia. Su secuencia sigue la enseñanza de la acupuntura clásica: después del pulmón, le sigue el intestino grueso, luego el estómago, el bazo-páncreas, el corazón, el intestino delgado, la vejiga, el riñón, el pericardio (circulación), el triple calentador, la vesícula biliar y, por último, de 1 a 3 de la mañana, el hígado.
Pero, ¿para qué sirve realmente el reloj de órganos? ¿De qué le sirve a uno saber cuándo qué órgano tiene qué capacidad de rendimiento? Puede ayudar al naturópata en el diagnóstico. Especialmente cuando el paciente se queja de las mismas dolencias a las mismas horas. Entonces, observar el reloj de órganos tiene mucho sentido, ya que las causas pueden reducirse significativamente. El terapeuta puede ahora identificar qué sistema orgánico tiene una alteración basándose en la mejora de las dolencias en el momento máximo, o el empeoramiento en el momento mínimo.
Un importante efecto secundario de la limitación temporal es que los medicamentos pueden administrarse de forma más eficaz y oportuna en relación con el órgano respectivo. Dado que algunos de los tiempos mínimos también se dan por la noche, el terapeuta debe prestar atención a los momentos en que el paciente se despierta repetidamente, si es necesario.
Un ejemplo: ¿Qué ocurre en el cuerpo entre las 3 y las 5 de la mañana?
Entre las 3 y las 4 de la mañana, se libera la hormona del sueño melatonina, lo que hace que la persona duerma muy profundamente. Entre las 4 y las 5 de la mañana, el organismo se prepara lentamente para el despertar: la presión arterial aumenta. Los síntomas más comunes de un pulmón insuficientemente regenerado (es decir, alterado) son debilidad cardíaca, dificultad para respirar, escalofríos, dolor de garganta, una sensación de presión en el pecho. Las personas que sufren de asma, por ejemplo, experimentan la mayoría de los ataques a esta hora.




